Los estibadores de Málaga se sumarán a la huelga convocada para finales de febrero

Las aguas bajan revueltas en el puerto, donde la plantilla de estibadores, compuesta por cien profesionales, está llamada a secundar la huelga convocada a nivel nacional los días 20, 22 y 24 de febrero, en contra de la reestructuración del sector que promueve el Ministerio de Fomento, y al que está obligado por una sentencia europea. La comunidad portuaria ve con mucha preocupación esta amenaza, por el impacto que puede suponer de cara a las navieras, que desviarán su operativa a países próximos, como Marruecos y Portugal; además de los problemas de abastecimiento a nivel local.

Óscar Cosano, presidente del comité de empresa de la Sociedad de Gestión de Estibadores Portuarios (Sagep) de Málaga, denunció ayer que la intervención de Madrid bloquea el acuerdo al que ya han llegado con la mayoría de las principales empresas logísticas del país. De hecho, en enero se firmó en la capital un convenio que da estabilidad laboral y paz social en los muelles durante al menos cinco años, con las condiciones actuales. Esto quedaría en papel mojado en caso de prosperar el decreto ley tal y como el Gobierno del PP lo ha planteado.

Fuentes del departamento que dirige Íñigo de la Serna recalcan que la reforma del modelo de la estiba obedece a la necesidad de cumplir una sentencia condenatoria del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) de diciembre de 2014. En cambio, Cosano recuerda que la anterior ministra, Ana Pastor, dijo que se atendría al consenso entre la patronal y los sindicatos. «La sentencia de la UE dice que hay que liberalizar la estiba, pero no dice de qué manera», comenta el líder sindical. Cosano destaca que la propuesta de los trabajadores, a la que se han adherido muchas de las compañías logísticas del país y la mayoría de partidos y gobiernos autonómicos, da respuesta a la sentencia: «La idea es crear un censo de los estibadores para que podamos seguir trabajando y nos pueda contratar cualquier empresa que venga».
A su juicio, la liberalización tal y como la plantea el Ejecutivo sólo abre la puerta a la entrada en el mercado de empresas de trabajo temporal, y a que las grandes navieras multinacionales puedan traer su propia mano de obra para las tareas de estiba, con condiciones de trabajo precarias. Sin embargo, en la negociación que los sindicatos están manteniendo en Madrid, Fomento rechaza de plano la posibilidad de crear este registro y lo considera una «línea roja» puesto que no lo permite la UE.

Ambas partes se han emplazado a una nueva reunión el próximo martes, 14 de febrero, y a mantener los contactos antes del primer paro, el día 20. Están en juego, entre otras cuestiones, el avance en cuanto al tráfico de mercancías que el puerto de Málaga ha logrado en los últimos años.

 

Fuente: www.diariosur.es