Coordinadora consigue paralizar el decreto al menos dos semanas

Ninguneado por el Partido Popular y el PSOE, con los ratings bajando, tras un Congreso el suyo donde se ha difuminado, y tras otro del PP en el que cada vez se ven más Riveras, de las nuevas generaciones, Albert Rivera tenía que dar un toque de atención al Gobierno, no puede ser en los presupuestos y le ha tocado a los planes del Gobierno con respecto a la estiba.

Albert Rivera habló el miércoles con el ministro de la Serna por la mañana tras comunicar a Moncloa su intención de pedir diálogo. Este se opuso.

Coordinadora había logrado captar su atención el día anterior en una reunión a la que Ciudadanos se avino con gusto.

El ministro se resistió, todo estaba en marcha y el Gobierno perdería la iniciativa y le habían dado instrucciones de torear a Rivera. Este se molestó y compareció inmediatamente en el Congreso de los Diputados donde tenía previsto sacar el tema del bipartidismo judicial, lo sustituyó por este y fue clarísimo: “Si quieren que ese decreto ley siga adelante, (con sus votos) que no lo lleven este viernes (17) a consejo de ministros”

Había dejado caer la bomba de que sus 32 votos serian al menos de abstención. Los grupos parlamentarios habían observado como todos se posicionaban verbalmente en contra, PSOE, ERC, Podemos, CIU y Coalición Canaria, aunque casi todos con el matiz de que se debía negociar.

Claro estaba que el PSOE iba a votar en contra, estaba comodísimo por que con los votos de PP y Ciudadanos iba a sacar adelante un decreto que podría criticar a gusto, colocándose Susana Díaz como lideresa del PSOE a la izquierda de Sánchez.

El Gobierno contaba con los 166 diputados, entre el Partido Popular (134) y Ciudadanos (32). En una votación donde solo necesita tener más sies que noes. Ganarían.

Como PSOE y Podemos si iban a votar en contra el margen era todavía de 160 frente a 166. PSOE (84) más Podemos (67), más ERC con 9.

Incluso con 2 de Bildu se quedarían en 162. Siempre y cuando Coalición Canarias, PNV y CDC, la antigua Convergencia, se abstuviesen.

Pero el baluarte del gobierno empezó a venirse a bajo el lunes, ya lo apuntaron en Fomento que tenía prisa por mantener la iniciativa, Ciudadanos harto de no contar en el juego PP – PSOE iba a utilizar esto en contra.

Como Susana Díaz ya había quemado los puentes e iba el PSOE a pesar del silencio de los portavoces a votar que no, no se iba a abstener, Albert Rivera se convertía en clave y ha usado la llave, y la va a seguir usando a placer.

El ministro se resistió pero tuvo que emitir un comunicado extraño ofreciendo retrasar el decreto para robarle protagonismo a Rivera y poner su condición que sea solo hasta el 24.

Condición inútil por que Rivera habló de una o dos semanas y los preavisos de huelga deben hacerse con 10 días por lo que los sindicatos además de suspender este preaviso de huelga del 2o al 24, deberían anunciar otro para el 27 al 3 simultáneamente lo que no queda muy bien si se va a negociar, por tanto para disgusto del ministro serán dos semanas.

El ministro también intentó poner la condición de que solo se negocien las cuestiones “compatibles con Bruselas” y por último como tuvo que emitir el comunicado antes de que los sindicatos suspendiesen la huelga y Anesco se aviniese a negociar puso esas dos condiciones en el comunicado que pueden leer más abajo.

En suma una retirada táctica.

Anesco tardó en comunicar su acuerdo hasta bien entrada la tarde y aunque los sindicatos estaban felices se están tomando su tiempo ahora que son dueños de un nuevo plazo. Retirarán hoy el preaviso de huelga, y se pondrán a negociar en un marco nuevo donde de momento tienen a su favor a la oposición.

Lo que abre la posibilidad de que cualquier “evento” de los que tanto teme el PP de al traste con su iniciativa.

 

Fuente: www.puertosynavieras.com