Los transportistas autónomos de los puertos de Barcelona y Valencia dejaron ayer de trabajar para la naviera Maersk. El motivo: los transportistas no quieren seguir trabajando por debajo de los costes. Así lo explicaron ayer a este Diario representantes de las asociaciones Transcont Barcelona y Transcont Valencia, que se reunieron en la capital catalana para estudiar la situación.
A finales del pasado año, la cooperativa Cotraport, que cuenta con muchos socios de Transcont Barcelona, decidió aplicar este año un aumento del 5% de su tarifa básica “para incrementar en los servicios el IPC de los años 2008, 2009 y 2010, ya que no se había repercutido todavía”, explican. “Ni siquiera –añaden– hemos aplicado el 20% de incremento del precio del gasóleo”.
Sin embargo, a finales de diciembre Cotraport fue informada de que Maersk no acepta este incremento del 5%. Ante esto, representantes de los transportistas autónomos del Puerto de Barcelona viajaron hace unos días a Madrid para hablar con Maersk y alcanzar un acuerdo. En principio, la naviera se mostró receptiva pero a día de hoy los autónomos esperan una respuesta y las empresas intermediarias aseguran que no ha aceptado el incremento de la tarifa de la cooperativa.
“Estamos abiertos al diálogo para alcanzar acuerdos, pero en la situación actual no podemos trabajar para Maersk porque sería cobrar los servicios muy por debajo del coste”, señalan los transportistas.
También en Valencia
En el caso de Valencia, los autónomos aseguran que los problemas que viven los transportistas del Puerto de Barcelona con Maersk también ocurren en allí “y con muchas más empresas”, precisan. Por ello, también han tomado la decisión de no dar servicio, desde ayer, a los contenedores de la naviera danesa y apuntan que “estamos hablando con transportistas de otros puertos para intentar alcanzar acuerdos con ellos y ver si podemos salir de esta situación”.
Los representantes de los transportistas autónomos del Puerto de Valencia coinciden también en que “ya no se puede trabajar por debajo de costes y estamos hartos del abuso de poder”. Además, añaden, “estamos en nuestro derecho de trabajar al precio que queramos”.
Medidas más duras
Lo cierto es que el colectivo de chóferes autónomos ha sido uno de los que más ha sufrido la crisis que afecta al transporte de mercancías por carretera en España. Estos transportistas han chocado con la imposibilidad de poder negociar con las grandes empresas para repercutirles el precio de los costes, además de sufrir con fuerza el descenso de cargas derivado de la crisis económica.
Si esta situación no se arregla, los transportistas no descartan tomar otras medidas. Los transportistas de contenedores no viven una buena situación en ningún puerto español por lo que los autónomos de Barcelona y Valencia insisten en que “estamos en contacto con los demás puertos” y, pese a reiterar su oferta de diálogo no sólo a Maersk, sino a todas las empresas del sector en general, insisten en que “si no se soluciona el conflicto, será mucho peor”.




